El sublime peregrino
en cuerpo mortal cautivo,
que descendió de los Cielos
para decirle a los hombres
que es eterno su destino.
Hay quien negó su existencia
y que fue tan solo un “mito”,
que jamás estuvo aquí;
y negando su presencia,
negaron también la Cruz
donde le hicieron morir.
Si nunca encarnó en la Tierra,
si se niega su presencia
¿qué humano fuere capaz
de difundir enseñanzas
como su divino verbo
con las bienaventuranzas?
¿Qué humano fuere capaz
de enseñar la Caridad,
el amor y el altruismo?
Dijo “¡Amad primero a Dios
y al prójimo como a sí mismo!
-¡Quien cree en mí no morirá
y tendrá la vida eterna!
Esas hermosas palabras
y esa bendita esperanza
en tan glorioso destino
solo las pudo ofrecer
el Sublime Peregrino.
© 2021, Amor, Paz y Caridad.






